El viernes por la noche finalmente llegó. Chloe se transformó nuevamente en Gala, pero esta vez no tenía que ocultarse de Dante. Él permanecía apoyado en el marco de la puerta del vestidor, observándola en silencio; se veía jodidamente sexy con el vestido que caracterizaba su alter ego.
Dante recorrió cada curva de su cuerpo con la mirada, apretando la mandíbula al recordar que otros hombres la mirarían igual en unas horas.
Chloe se acercó hasta quedar justo frente a él.
- ¿Cómo me veo? - pregu