Dante despertó solo en la recámara. Se sentó y recordó lo de anoche: el episodio que tuvo al ver la imagen que envió el extorsionista. Había logrado ocultar esa parte de su vida a toda su familia, pero ahora Chloe lo había visto todo.
- Carajo -masculló con pesadez, pasándose las manos por el rostro. Odiaba sentirse vulnerable.
La puerta se abrió y Chloe entró con una bandeja de comida.
- Buenos días - dijo ella con entusiasmo.
- Chloe -susurró él sin dejar de mirarla. Ella aún vestía su ropa d