Dante caminaba con Chloe del brazo y los flashes no tardaron en enfocarse en ellos. Era raro ver al CEO Montenegro con su esposa, y esta vez la imagen que proyectaban era muy distinta a la habitual.
Chloe se puso nerviosa; temía tropezar y dejar en ridículo a Dante. En un momento sintió que perdía el equilibrio y se detuvo en seco.
Dante se giró para mirarla y notó su inseguridad. Soltó su mano, pero no para alejarse, sino para rodearle la cintura con un agarre firme y posesivo.
- ¿Dante? -susu