Ivanna estaba en su recámara. Como los viernes no tenía clases, pasaría el día descansando para esperar la intensa noche que le esperaba al encontrarse con Aleks. Tomó su teléfono y le mandó un mensaje de "Buenos días". Esperó unos segundos a una respuesta, pero no obtuvo nada.
Frunció el ceño, mirando la pantalla. Aleks usualmente los viernes contestaba temprano. Sin embargo, pensó en que solo era cuestión de horas para volverlo a ver y coger toda la noche como cada fin de semana.
Salió de la