Gala entró a la habitación ya familiar para ella, pero se llevó con la sorpresa de estar sola, camino hasta la cama y se sentó en la orilla, ¿Acaso se fue? No, no podía ¿O sí? Suspiró pesadamente, si se había ido entonces esa noche sería en vano.
La puerta de baño se abrió bruscamente, ella se levantó y lo miró de pies a cabeza, estaba totalmente mojado, una toalla cubría de sus caderas hacia abajo, no pudo evitar morder su labio inferior, un idiota completamente sexy, ese era su esposo.
Él la o