Dante llegó a un apartamento, era el lugar donde tenía sus encuentros con sus amantes, tenía todas las comodidades, al entrar su asistente estaba ahí, hizo una reverencia.
Él ya tenía a aquella mujer que se había atrevido a vigilar a esposa del Ceo Montenegro.
- Está en la sala – Dijo.
Dante asintió y camino rumbo a ese lugar, al entrar al área de la sala la vio, una mujer de cabellos claros al igual que sus ojos, si, fue una de sus amantes tiempo atrás, le resultaba extraño que se haya atrevido a enviarle esas imágenes.
- Señor Montenegro – Susurró ella con una sonrisa nerviosa, sus ojos llenos de lágrimas.
Dante se sentó en el sillón individual, la observó de pies a cabeza, su contrato con ella finalizo hace varios meses.
- Yo… - Dijo, pero cayó.
- La capturamos cerca de la mansión Montenegro – Dijo el asistente de Dante – Llevaba esto en sus pertenencias – Le entregó un par de celulares y una cámara fotográfica profesional.
- ¿Qué hacías cerca de mi mansión? – Preguntó Dante, toman