Capítulo 23; No te amo.
Brailon, desde su habitación observaba como el auto de Victoria se alejaba, lo más doloroso es que parecía no haber dudado, encendió el motor y se marchó, dejándolo sumido en una profunda tristeza.
—No puede ser—susurró— realmente la perdí. — se giró topándose de frente con Julieta. —¡Con un demonio Julieta, me asustaste!
—Lo siento, señor.
—¿Que haces aquí?— preguntó bruscamente.
—Vine a ofrecerle mi apoyo, usted lo sabe señor, yo soy incondicional con usted, mi señor.
—Me alegra que estés