El ambiente en la mansión principal de Romano cambió radicalmente tras difundirse la noticia del accidente del abogado Esteban. Ya nadie consideraba esta situación como un simple conflicto familiar. Se había convertido en una guerra. Y lo que hacía que todo fuera aún más preocupante era el hecho de que Beatriz acababa de enviar un mensaje muy claro.
Ella no tenía miedo. Tampoco tenía intención de dar marcha atrás. Y estaba dispuesta a atacar a cualquiera que se interpusiera en su camino. Aquell