(Narrado por Connor)
El silencio de la habitación ya no era tenso, sino reverencial. Me deshice de todo lo que nos separaba de la realidad, dejando los juguetes y las sombras en el rincón más oscuro del cuarto. Esta noche no se trataba de control, ni de poder, ni de las lecciones que el Capitán solía impartir. Se trataba de Maya. De la mujer que había aparecido entre las olas para desmantelar mis defensas.
Me acerqué a ella con una lentitud que me costaba un esfuerzo sobrehumano. Mis manos, aco