Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire en la habitación estaba saturado de un magnetismo animal, una mezcla de sudor, deseo y la inminencia de una tragedia que solo alimentaba nuestro fuego. No había espacio para la razón. Cada segundo que pasaba era un segundo robado al destino que Rodrigo Novak y mi padre habían escrito para ella. Maya se movía s







