Mundo ficciónIniciar sesiónAbrí la puerta de mi habitación con el pulso todavía acelerado por el encuentro en la estación. El rechazo a Chloe no me había pesado ni un gramo; al contrario, sentía una urgencia casi primitiva por confirmar que lo que me esperaba tras esta madera era real.
La luz de la lámpara de noche bañaba el cuarto c







