Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire en la habitación era un fluido espeso, cargado de ozono, sudor y el aroma metálico de la urgencia. La luz de la lámpara proyectaba sombras gigantescas contra las paredes de piedra de Palamidi, moviéndose al ritmo frenético de nuestros cuerpos. Maya no estaba siendo la alumna dó







