Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl silencio de la casa me estaba carcomiendo los nervios. Desde que Maya se había ido en el coche de su "compañera", el aire en el salón se sentía viciado, cargado de los restos de nuestra pelea y del fantasma de Chloe. Intenté concentrarme en un informe de la estación, pero mis ojos no dejaban de desviarse hacia la puerta.







