Capítulo 3: Futuro glorioso

Giovanni Barzinni miraba unos reportes que le había dejado su madre para su evaluación; las cosas últimamente entre ellos no estaban nada bien. Esto era algo que hacían juntos y que disfrutaban en el trabajo como madre e hijo, pero, en este preciso momento, las cosas no estaban para sentimentalismos.

Sin poder concentrarse más, Giovanni terminó lanzando los documentos en su escritorio, tomó su saco y decidió que era todo por hoy; ya mañana vería qué hacía con aquello.

A estas horas ya no había nadie más que el vigilante, así que el silencio de todo el edificio lo hizo pensar en el maldito día en el que su vida se fue al demonio.

--- Flashback ---

Luego de lo ocurrido, Giovanni, si debía ser honesto, no sabía ni qué hacer; en su vida se hubiese imaginado vivir algo así. Su padre lo había educado para portar con orgullo el apellido Barzinni, más siendo el primer hijo en nacer luego de aquella triste desgracia en la familia Barzinni.

Por eso, cuando Renata le comentó que tenía tres semanas de embarazo, él no dudó ni un segundo en dar el siguiente paso. Aquella cena en donde todo se fue al demonio, en realidad iba a ser el inicio de algo más, algo que seguramente les traería gran satisfacción y gozo, no lo que ahora precisamente vivían.

Le costaba admitir que, por un lado, tenía a Renata, la cual había acabado con la vida de su hijo, todo sin consultarlo, todo sin un atisbo de remordimiento, y por el otro, estaba Diana, esa mujer que por años vivió obsesionada con él y que, de alguna manera, había logrado colarse a su cama y desgraciarle la vida.

Aunque ella jurara que no sabía qué había ocurrido, Giovanni estaba convencido de que de algún modo ella había sido capaz de drogarlo para terminar metiéndose con él.

Giovanni llevaba semanas sintiéndose el peor hombre que podía existir. ¿Cómo había venido a caer con un truco tan bajo? Porque sí, él sí se había hecho estudios de sangre y había dado positivo a un fuerte tipo de droga que se usa para fines sexuales. ¿Cómo esa mujer había podido burlarse de él de ese modo?

Aquel hombre debía ser honesto; se sentía incómodo al intentar recordar lo sucedido, pues al hacerlo, lo primero que saltaba a su mente era el haber descubierto que Diana era virgen.

Sí, así como se escuchaba, para su gran sorpresa, esa loca mujer era virgen y no, no era que recordara el acto; eso se lo habían dicho las marcas en las sábanas, las cuales, tal como su cama y la ropa que llevaba puesta esa noche, las había mandado a quemar.

La discusión con Renata había hecho que ellos llevaran al menos mes y medio sin verse; sonaba a mucho tiempo, pero esto ya no era sorpresa para nadie. Iban, venían, terminaban, regresaban, hacían planes, los cancelaban; ella hacía planes, él se ajustaba a esos planes.

Lo único ahí que era inamovible era que Giovanni Barzinni sería quien tomaría las riendas del negocio familiar; su padre ya era mayor y estaba cansado, razón por la que su madre estaba al mando, pero solo hasta que él estuviese listo.

Esta noche, luego de la universidad y una larga jornada en la oficina, no tuvo ánimos para nada más, por lo que simplemente condujo a su apartamento y ahora mismo tomaba un trago para tratar de calmar los demonios que amenazaban con no dejarle dormir.

Aquel trago estaba funcionando o al menos eso creía hasta que su móvil sonó y el nombre de su madre apareció en él.

—¡Giovanni Barzinni Ocelotl! ¡Te quiero en casa de Renata Salas ahora mismo!

Giovanni entendió que no podía negarse, puesto que esta se escuchaba furiosa. Escuchar ese tono le indicó que nada bueno debía estar sucediendo, por lo que pensó en las dos cosas que actualmente robaban su tranquilidad.

Posiblemente Renata ya se había sincerado y dicho la verdad; su madre estaría furiosa, pero, al final, era algo que podrían arreglar; siempre había una solución.

Luego se quedó frio al pensar en que Diana hubiese abierto la boca y contado lo que pasó; de ser así, ella descubriría lo que era meterse con alguien como él.

Al llegar a casa de Marina Salas, aún no llegaba a la entrada principal cuando vio salir furiosa a Renata, quien se le lanzó con todo en ese preciso momento.

—¡ERES UN MALDITO IMBÉCIL! ¡ERES UN HIJO DE PUTA! ¿POR QUÉ GIOVANNI? ¿POR QUÉ? ¡MALDITO! ¡MALDITO! —gritaba Renata al tiempo que golpeaba con fuerza su pecho.

Giovanni no necesitó que le explicaran lo que había sucedido; al ver la cara de su madre, de Marina, y al ver salir a la amiga de Diana, supo todo lo que tenía que saber.

El hombre solo pudo aprisionar entre sus brazos a Renata, quien no paraba de lanzarle maldiciones, malas palabras y golpes.

—¿POR QUÉEEE? ¡ERES UNA ESCORIA! ¿CÓMO PUDISTE HACERME ESTO? ¡YO JAMÁS TE LASTIMARÍA DE ESTA MANERA! ¡NO SABES CUÁNTO DAÑO ME ESTÁS HACIENDO! —gritaba Renata para después morderlo para soltarse de su agarre.

--- Fin del flashback ---

Giovanni estaba molido, solo quería un trago, un baño y dormir al menos hasta que su cabeza se lo permitiera; no obstante, una inesperada visita vino a cambiar todos sus planes.

—¡Madre! —dijo el hombre con sorpresa

—Giovanni…

—¿Por qué no has entrado? ¿Qué haces aquí fuera?

El semblante de Valeria no era bueno; lucía cansada, decepcionada y, sobre todo, preocupada.

—¿Qué sucede? —preguntó Giovanni al ver que su madre se quedaba callada.

—Se trata de tu padre…

Giovanni sintió que algo ahí no iba bien; si su madre había hecho a un lado el hecho de estar molesta con él, eso quería decir que debía ser grave, muy grave.

—¿Qué sucede? —dijo él abriendo la puerta y dejándola pasar.

—Gio… Hoy llevé a tu padre al médico. —dijo Valeria inusualmente desanimada.

—Madre, por favor, deja a un lado el hermetismo, aquí no están mis hermanos. ¿Qué sucede?

—Tu padre muestra síntomas de Alzheimer… El médico dice que debemos hacerle estudios, pero todo apunta a que lo que le sucedió en el pasado seguirá cobrando factura actualmente, como todo lo que hemos estado viviendo.

—Pe… Pero qué dice el doctor, ¿hay algo que se puede hacer para curarlo?

—Gio, él está en una etapa temprana, pero no cariño, no hay una cura; él presenta un deterioro cognitivo leve, pero puede ir empeorando con los años y, si sumamos lo que vivió en su juventud, no sabemos realmente cómo puede ir avanzando este deterioro.

Valeria no pudo más y se soltó a llorar. Gio era el primer hijo al que había decidido contarle; Paloma estaba fuera del país y no tenía caso preocuparla en este momento con algo que aún no era tan notorio, por lo que ella sentía que podía apoyarse en el hijo más grande en ese momento.

—¿Por qué no buscamos otra opinión?

—Ya lo hice, Gio, esta es la tercera opinión. Créeme, cariño, esto ya tu padre y yo lo hemos hablado; él no quiere que ustedes lo sepan, pero creo que por lo menos tú, tú sí debes saberlo.

—Madre… —dijo Gio rodeando el cuerpo de su madre con los brazos. —No te preocupes, debemos ver qué vamos a hacer. ¿Ok? Todo va a estar bien.

Aquel hombre decía aquello sin saber realmente si esas palabras eran verdad o mentira, pues, por años, su padre había sido el pilar de todo ellos; si él ya no podía, ¿quién ahora sería su pilar? ¿Quién?

—Madre, tú sabes que yo puedo; sé que aún me falta mucho por aprender, pero, si tú necesitas estar con papá, yo sé que puedo tomar el control de la empresa. Soy consciente de que no será fácil, pero no lo será ahora; tampoco lo iba a ser en dos o tres años.

—Gio, hijo, ¿qué va a pasar contigo y Rini?

—¡Mira, madre! Eso es un tema que debo solucionar personalmente, por el momento no se puede mover mucho pero cuando sea el momento, buscaré la manera de solucionarlo.

Sé que no me crees, sé que suena absurdo, pero lo que te dije es verdad, tengo los estudios que demuestran que lo que digo es verdad, ella me drogó y sé que Renata ahora no me va a escuchar; pienso darle tiempo, por el momento, es lo más razonable; además, ahora mismo, lo que más importa es enfocarnos en papá, ¿no lo crees?

—Hijo… —dijo Valeria, viendo cómo aquel futuro glorioso que habían previsto ambas familias se estaba yendo por la borda solo por la estúpida obsesión de una joven.

Lo que la familia Barzinni no sabía era que los problemas de familia estaban lejos de terminar y que aquel futuro estaba por cambiar por completo.

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Tere Verapobre Diana todos contra ella ahora empieza el sufrimiento de ella también y el otro niño que paso de el ojalá que no sea tannnnnn larga esta vez y no sufra tanto las mujeres está vez
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