Una semana después
Narra Irina
Salir del territorio en el que crecí y siempre estuve, no es agradable, no me gusta. Por mucho que quiera decir que no me afecta… que no nos afecta es solo mentira. Mis padres solo lloran, ni siquiera se atreven a hablar de la finca que fue su vida y yo solo quiero golpearme por arrebatarles lo que ellos quieren.
Tenía mucho tiempo que no veía a mis padres tan mal y es mi culpa, por eso, no me atrevo a hablarles y recordarles así que tuvieron una terrible hija que