Massimo sintió cómo un agudo dolor de cabeza comenzaba a desarrollársele, precisamente hoy, que no se encontraba en Italia. Se le había ocurrido al maldito Leonardo aparecer, pensaba el hombre, por lo que no tuvo más remedio que mover cielo, mar y tierra para volar de regreso. Mientras Massimo lidiaba con permisos para salir adelantadamente, en el Grupo Pellegrini, Leonardo sentado en la silla de presidencia conversaba con una amabilidad y tranquilidad fingida con Matteo, el hombre le había pedi
Alut
Estimadas lectoras y lectores
Aquí les dejo un capítulo más de esta historia...