Después de varios días en la mansión, Caterina tuvo que salir de viaje por algunos negocios de la familia.
Esta vez no podía llevar a Guadalupe, por lo que, antes de marcharse, le dijo:
- Guadalupe, voy a salir unos días, pero no te quedas sola, Emma te acompañará. Cualquier cosa que necesites, puedes pedírsela.
- ¡Sí, abuela, no te preocupes! - Dijo la chica tímidamente.
- Bueno, ¡Me voy! Regreso en un par de días, procura no salir de lo que es la mansión. - Dijo la abuela Caterina como recome