Ahora la parte complicada de todo esto era que debía hablar con su padre de su decisión. Él, cómo su padre, sabía que no respondería bien, pero debía entender que ella no quería que su hija algún día se viera como ahora Paolo.
Con todo el tema de la boda celebrada en casa de su abuelo, sabía que todos ahora estaban dormidos y muy cansados.
Asegurándose de que Adele estaba bien y arropada, salió de su habitación al ya no poder dormir, se dirigió a la cocina por un vaso con agua, sabía que si hoy