Massimo llegó a Eslovenia, ya lo esperaba el chofer de Pietro, el cual lo llevo a su enorme casa, Massimo se sorprendió al ver aquel majestuoso lugar, pero no emitió algún comentario.
— ¡Espero que tu visita sea breve y no quieras partirme la cara! — Dijo Pietro mientras bajaba las escaleras algo molesto.
— ¡Pietro! Para empezar, no estaría aquí, si tú no hubieras provocado este desastre… — Dijo Massimo arrojándole un maletín en las manos de su hermano.
— ¿Quieres café o un trago?
— Café está bi