Luego de que Massimo saliera directo al aeropuerto, Aldo llevo a Paloma a conocer cada uno de los pisos pertenecientes al Grupo Pellegrini, la chica por alguna extraña razón, cada que lo veía, esa fuerza con la que normalmente se manejaba o era, flaqueaba, era extraño, porque con una sola mirada de aquel caballero, ella se ponía muy nerviosa.
— Paloma, ¿tienes alguna duda hasta el momento? — Dijo Aldo al ver que la chica se había quedado un poco retrasada en el pasillo.
— ¡Ah! No, no ninguna, ¿t