Fichas que se mueven
Franco Amato era un juez implacable y con el pasar de los años se había hecho de una fama que nadie podría borrar.
Era considerado como un ciudadano ejemplar, así que su opinión pesaba, ya fuera en el ámbito laboral, como en lo familiar.
Los padres de Alessia, que por varios años solo habían sido espectadores de la relación entre su hija y Massimo Pellegrini.
Hoy día, después de enterarse por los medios, de que su hija, por fin, había atrapado a uno de los hombres más rico