Mientras en Lazio comenzaban a moverse varias fichas, en Gaeta, Pietro llevaba a Guadalupe a su primera revisión con el ginecólogo.
- ¡Hola, señorita Priego, señor Pellegrini! Fue usted quien me escribió a las 12:00 am, a las 2:00 am y los demás correos, ¿Verdad?
- Hola, doctor Ángel Romano, efectivamente, me surgieron muchas dudas sobre el embarazo y no podía dormir bien.
Guadalupe se sorprendió al escuchar que Pietro había estado investigando sobre el embarazo y que, sobre todo, ya tuviera lis