Padre e hijo. Parte 2
Pietro había mejorado en actitud al llegar su abuela, comenzaba a trabajar en las materias que estaba por perder, por lo que había días que se quedaba hasta tarde en la biblioteca de la escuela.
Uno de esos tantos días, pasó por la oficina del profesor de artes, la luz estaba encendida y de ella se escuchaban ruidos peculiares.
El profesor de artes era bien conocido por el bajo mundo entre los estudiantes, como un acosador o un coqueto entre las chicas.
No había adolescente que se le escapara,