Ven, vamos a sentarnos aquí. – Dijo Pietro mientras la ayudaba a sentarse en el pasto frente al acantilado.
- Creo que aún puedo… - Dijo Celeste mientras se acomodaba.
- ¿Segura?
- Sí…
- Supongo que a estas alturas sabes a lo que me dedicaba anteriormente, ¿verdad? – Dijo Pietro con voz llena de resignación.
- Sí… - Dijo Celeste con un poco de nervios.
- ¿No te da miedo? ¿No has pensado en ello y los bebés? – Preguntó Pietro con nervios.
- Pietro, eso fue hace mucho tiempo y tú eras demasiado jo