— No me iré a ningún lado Massimo… Quiero volver a verte, quiero tenerte cerca, ¿acaso no entiendes que me gustas? Siempre me gustaste… Ya es hora de que busques tu libertad, ya es hora de que vivas la vida que siempre quisiste vivir, sé que lo más importante para ti, son tus hijos, tu hogar y yo quiero estar ahí… No me voy a ir, ¿me entiendes?
Massimo entendió todo lo que decía Diana, él en algún momento le contó los sueños que tenía de niño, él quería una casa, uno o dos perros, también quería