Capítulo 8 – La tormenta se acerca
Era extraño, casi irónico. Había encontrado la felicidad en el mismo lugar donde la habían vendido como mercancía. En los brazos del hombre al que se suponía que debía odiar.
Alejandro cumplió su promesa. Lo intentaba.
Las ejecuciones sumarias cesaron. Buscaba otras formas de resolver los conflictos —negociaciones, acuerdos financieros, a veces simples amenazas bastaban. Camila lo veía luchar contra su propia naturaleza, contra años de condicionamiento. No era