Capítulo 14 – Lazos de sangre
Los días siguientes transcurrieron en una espera insoportable. El agente Rivera había prometido dar noticias rápidamente, pero el silencio persistía. Alejandro se volvía cada vez más nervioso, revisando su teléfono cada cinco minutos.
Camila, por su parte, no podía dejar de pensar en la carta de María. En todas esas revelaciones sobre Eduardo. Y cuanto más pensaba, más una pregunta la carcomía.
¿Por qué su padre tenía una deuda con el cartel?
Siempre había creído q