─ ¿Estás segura de querer ir a esa excursión? ─me preguntó Raquel antes de aparcar la patrulla media cuadra antes del instituto.
─Sé que te dije que no quería ir pero hoy me siento mejor ─bajé del auto con mi pequeño equipaje y me asomé por la ventanilla ─. Te llamaré apenas pueda, chao.
─Emmy, ¿estará él, cierto?
─ ¿Quién él?
─El profesor ese, el tal John.
Ahí vamos.
─Sí, pero no te preocupes por lo que pueda pasar entre nosotros, recuerda lo que te prometí.
─Estoy empezando a creer en ti, no