Hola petarda.
¡Enhorabuena por tu boda! Aquí estoy llorando al recibir tu noticia. Tus cartas me alegran el día. Ya no sé dónde guardarlas, tengo tantas... Te cuento con orgullo que me he convertido en la costurera estrella de este lugar, tanto que ya tengo lista de espera. He hecho varios vestidos y me han pagado. Y sobre James, estoy aprendiendo a vivir sin él aunque duele y mucho. Te quiero petarda.
Hola maruja.
Mira, si me vuelves a llamar ‘petarda’, me voy a enfadar. Por favor, elige otro