El punto escogido para reunirnos era la casa de Franco, al mismo tiempo estaba en el punto más central de todas las otras viviendas. Iríamos los compañeros de ventas, salvo por las últimas dos nuevas, nuestras supervisoras y Rosa, pero varias chicas de atención al cliente se unieron. Yo me desparte temprano por la mañana, hice el desayuno y también el café, nos dividimos lo que llevaríamos para que se pudiera disfrutar de una velada más que gloriosa entre la arena, el sol y las olas. Yo por mi