Estábamos listos para gozar de un magnifico día en la playa, con el sol y el agua golpeando nuestro cuerpo, pero también para aventurarnos en busca de lo desconocido, aparcamos en una posición bastante cercana al barco semi hundido. Podía verlo tan cercano que mi expectación creció por las nubes, alquilamos dos, todos conectados para que nadie quedara bajo el inclemente sol.
Nos consiguieron mesas y sillas por igual, donde colocamos todos los implementos que venían con nosotros, llenamos las c