Dante Reyes se presentó en persona tres días después.
No vino a la casa del norte. Vino a la reunión que Alejandro convocó en territorio neutro, un almacén en el sector industrial que llevaba años siendo el lugar donde los tres actores principales de la ciudad resolvían lo que no podía resolverse en ningún otro lado.
Adrián me dijo que había reunión cuando desayunábamos. Me dijo que Alejandro había pedido que yo asistiera.
—¿Por qué? —pregunté.
—Porque Dante pedirá garantías —dijo—. Y Alejandro