Capítulo 42. Crisis financiera
La mansión Dalbus, otrora llena de risas de fiestas y negocios florecientes, se sentía ahora como un cascarón silencioso. Daniel llevaba tres días en cama. La presión en el pecho había regresado con más fuerza. Su médico hablaba de insuficiencia cardíaca en estadio temprano, pero él sabía que no era solo el corazón. Eran los secretos, las traiciones, las dudas.
Silvia se sentó junto a su lecho con la misma calma altiva de siempre, pero su maquillaje más cargado de lo habitual traicionaba su ner