Capítulo 56.
Cuatro días.
Ese era el tiempo exacto en el que tardamos en tener noticias de Troy.
Y, para ese momento, ya me encontraba junto a mis hermanos con una lista de posibles sospechosos a los que sus gargantas tenían los días contados.
Sin embargo, no fue necesario preocuparnos de él porque pareció en el castillo mientras desayunábamos.
—¡Troy!
Kara y yo salimos disparadas de nuestros asientos y lo embestimos antes siquiera de darle tiempo de daludar. Él se tambaleó, sorprendido, y casi s