Capítulo 57.
Jack.
El príncipe Jack del Este.
El mismo que había sido mi primer amor desde que apenas sabía amarrarme sola las trenzas.
El mismo que, en mi cumpleaños número dieciséis, encontré en la cama con más lobas de las que pude contar, destrozándome el corazón frente a los ojos de medio reino.
El mejor amigo de mis hermanos mayores.
El hijo de la legendaria tía Savannah, esa pelirroja que todos respetaban, que podía sanar con una mano y matar con la otra.
Y, por supuesto, el único hombr