Capítulo 32.
-Entonces, ¿De quién es el error?
La mesa del comedor permaneció en silencio ante la pregunta casi susurrada de mi tío Karel.
Y el hecho de que no estuviera gritando revelaba solamente que estaba más allá de enojado.
Habíamos sido convocados en el desayuno el día siguiente del fiasco de nuestro primer evento en el Coliseo.
Bueno, fiasco suena demasiado duro... quizá solo hubo un error allí, pero para mi mente perfeccionista un error eran demasiados.
Tanto Dania como Kyrian se señalaron.
Yo