49. El narco y la princesa
Dante.
10 de Mayo. Puerto Escondido, Oaxaca.
Siempre había amado la playa.
El viento sopló despeinando mis largos cabellos.
El yate en medio del océano estaba relativamente tranquilo.
No balazos, no muertes, no violencia.
Una vida que me hubiese gustado llevar en el pasado. Una normal y patética vida, la cual ya nunca tendría oportunidad de formar parte de mi.
Me lleve el cigarro a los labios, estaba tan cómodo acostado sobre la colcha azul en el área descubierta del barco.
No vivía con l