30. Deja de negarlo
En la ausencia de mi jefe, aproveche para visitar casas hogares en compañía de mi único nuevo amigo ya que todo mundo estaba fielmente ocupado en relaciones de pareja, escuela o trabajo.
Fausto me había dado cinco cheques por cuarenta mil pesos cada uno para que "Dejara bien parado el nombre de Iván".
Bernardo fue el más feliz al ver las donaciones de mi jefe.
Estábamos creando una perfecta figura del partido en Quintana Roo gracias a esto.
Todos nos veían como el partido y el candidato del