Balardia, palacio real
«La bestia que camina sobre sus dos pies regresará por la huella que dejaron sus pisadas, pero la guerra los hallará primero. Muerte y guerra danzarán al rechazar el destino de la blanca, mas la tierra permanecerá y florecerán las cenizas».
Meciendo a Lud en su cuna, Eris repasaba en su mente las palabras del oráculo. Ya se estaban cumpliendo, una a una, como ella pensaba. Akal había regresado por su hijo, y ahora la muerte y la guerra danzarían...
Kemp se presentó ante