—Yo también quiero aprender a cuidarme, pero... soy una inútil. Antes tenía tu protección y no supe valorarla. Ahora que te perdí, no tengo nada. Ni siquiera me quedan mis propios recuerdos. ¿Sabías que Gabriella me tenía secuestrada? Escapé hace un rato, aprovechando que se quedó dormida. Pero ¿de qué me sirve haber escapado? No tengo a dónde ir. Ya mandé a Elina de regreso a Inglaterra y aquí no me queda familia. Quise irme allá también, pero Gabriella me quitó el pasaporte y la identificació