Gio avanzó hacia ella con su característica elegancia.
—Gio...
Cristina sonrió al verlo. Su estilo vanguardista encajaba perfecto con su fama de estilista de élite. Tenía una piel tan cuidada que era imposible adivinar su edad, y sus ojos, que de lejos parecían negros, de cerca revelaban un tono café claro con un brillo casi hipnótico.
—¿Cómo has estado? Te ves... ¿más delgada?
La preocupación en la voz de Gio sorprendió a las empleadas. El famoso estilista, conocido por su arrogancia y sus tar