Susan le vendaba con cuidado la mano herida a Paolo, enrollando la gasa vuelta tras vuelta.
De reojo, notó en su cara una expresión de malestar; hacía mucho tiempo que no lo veía así.
Él mantenía el brazo que sostenía el celular a medio levantar.
Del otro lado de la línea se escapó un gemido de Cristina, un sonido entre dolor y placer. A Paolo le tembló la mano y sus hombros se tensaron. Su mirada se volvió aún más dura.
Sonrió pareciendo inmune a la sorpresa y bajó la mirada ocultando sus ojos