En la sala de juntas del Grupo Morelli, el ambiente de tensión persistía.
Apenas Nicolo terminó de hablar, los accionistas comenzaron a murmurar, generando un alboroto creciente.
—Director Donati, no puede decir cosas así a la ligera. Usted vio crecer al presidente, sabe mejor que nadie que no es ningún impostor.
—Exacto. No sabemos qué problemas tenga con el presidente, pero no puede difamar de esa manera.
—¿Cómo va a ser el presidente un fraude? ¡Yo lo vi crecer! Nadie le va a creer esa menti