—Amor, tranquila. ¡Nuestra acta de matrimonio es una réplica de alta precisión! El resultado es tan bueno que pasa por real. ¡Cualquiera se la creería! —Paolo sonrió a medias, con una expresión de triunfo.
Cristina se quedó muda.
Al ver que no reaccionaba, Paolo respiró hondo. Le acomodó el cabello detrás de la oreja con ternura y le habló con un tono consentidor.
—¿Estás enojada porque no tuvimos boda? Al regresar organizamos una, ¡tan grande como quieras! Invita a tu amiga, Susan se encarga d