Valeria se quedó sentada a la mesa durante casi diez minutos, intentando controlar el temblor de su cuerpo. Cada segundo que pasaba sentía que se acercaba más al momento que más temía.
Finalmente se levantó. Sus piernas apenas la sostenían mientras caminaba por el pasillo hacia la habitación principal. La misma habitación donde Alejandro había muerto en sus brazos.
Cuando abrió la puerta, Damián ya estaba allí.
Se había quitado el saco del traje y estaba de pie junto al ventanal, mirando la ciu