Ciento diez años después
La casa blanca frente al mar ya era un lugar de memoria viva. Los visitantes llegaban en silencio, dejaban flores en la placa de la playa y leían los paneles explicativos que contaban la historia de Valeria Ferrera: la mujer que escapó del infierno y construyó un legado de libertad.
Valeria VIII, de treinta y dos años, era la actual guardiana del lugar. Tenía el mismo cabello oscuro y la misma mirada decidida de su tatarabuela. Vivía en la casa con su pareja y sus dos h