¿Dónde estás?
¿Qué era peor que perder al amor de tu vida y no saber dónde está? no había respuesta para eso. Así se sentía Albuz en su forma de licántropo, totalmente desesperado sintiendo como su corazón estaba por abandonar su cuerpo, sus patas ardían de tanto correr, su olfato había captado todo tipo de olores, pero ninguno era de ella, de sus Rosseta. Tras recorrer todo el bosque de Avfa se detuvo a descansar. La fría noche había caído y no la encontró, dio un fuerte aullido a la luna reclamando su gran