La noche cayó como un manto sobre el bosque. Todas las criaturas mágicas nocturnas salieron a hacer sus actividades como era de costumbre. Albuz y Rosseta decidieron tomar un descanso en aquella parte, se veía seguro, calmado y era cálido. Además, de estar vigilados por los espíritus de cada elemento.
Albuz caminó hasta un árbol con la esperanza de poder trepar en el.
- Sin magia, no podrás hacerlo. - dijo Rosseta al ver sus intenciones. - déjame ayudarte. - caminó hasta donde él y como una ar