- Lo encontré cerca de la pradera antes de trasladarnos hasta aquí. - respondió Rosseta. Apretó sus labios y sin despegar miradas con Albuz volvió a decir. - No sabía que era de tu madre. - mintió lamentándose en sus adentros, pero no podía decirle que Magdalena la visitaba en sus sueños. - te lo devuelvo. - llevó sus manos e intentó entregarle el collar.
Albuz observó firme. Había una historia con respecto a ese dije y ese era que sólo las brujas puras de corazón y de luz podían llevarlas como