Albuz tuvo que salir muy temprano del palacio r ir hacer sus rutinas, una de ellas fue recorrer todo el bosque en su forma de licantro.
Al llegar a un estanque, decidió parar y beber agua, la sed lo estaba matando. Mientras lo hacía, escuchó unos ruidos provenir de la parte de atrás. El romper de unas ramas lo alertó. Fingió no escucharlo y se preparó para tomarlo por sorpresa. Sus patas traseras y delanteras se prepararon para atacar, alzó la mirada para enfrentarse a su villano y fue por ell